Los winchs son el corazón de la maniobra en cualquier velero: permiten cazar escotas, drizas y otras maniobras de la jarcia de labor con reducción mecánica y precisión. Sin embargo, estos equipos esenciales suelen ser los grandes olvidados en el mantenimiento anual. Un winch mal mantenido puede agarrotarse, bloquearse o romperse en plena maniobra, con consecuencias potencialmente graves. Esta guía completa le explica cómo revisar sus winchs paso a paso, desde marcas como Harken hasta Lewmar, Andersen o Frederiksen.
¿Por qué revisar los winchs regularmente?
Un winch de velero es un mecanismo de precisión expuesto permanentemente a un entorno especialmente hostil: sal, humedad, rayos UV, arena y fibras de los cabos. Sin mantenimiento, la grasa se degrada y se mezcla con estas impurezas para formar una pasta abrasiva que ataca los rodamientos y los linguetes. Los síntomas de un winch en mal estado son característicos: rotación dura o irregular, traqueteo anormal, bloqueo en un sentido o, peor aún, un giro libre inesperado donde la manivela retrocede sin resistencia.
La frecuencia recomendada es al menos una vez por temporada, idealmente en primavera antes de la botadura. En barcos que navegan intensivamente o en agua salada tropical, son preferibles dos revisiones anuales. La operación dura entre 30 minutos y 2 horas según el tamaño y el modelo, y no requiere ninguna habilidad técnica especial, solo método y los productos adecuados.
Antes de desmontar su primer winch, fotografíe cada etapa del desmontaje con el móvil. Estas fotos le servirán de referencia durante el montaje y evitarán muchos errores, especialmente en modelos multicilíndricos complejos.
Material necesario
No necesita un taller equipado para mantener sus winchs. El material básico incluye:
- Destornillador plano y de estrella (a veces llave Allen según la marca)
- Una bandeja o recipiente para recoger todas las piezas
- Aguarrás o desengrasante marino y un pincel
- Trapos limpios y sin pelusa
- Grasa especial para winchs (Harken One Drop, Lewmar Winch Grease, lubricante Andersen)
- Una jeringa o pincel fino para aplicar la grasa
La regla de oro: nunca use WD-40 ni grasa ordinaria en sus winchs. El WD-40 es un desengrasante, no un lubricante duradero. La grasa de automóvil se ablanda con el calor y ataca las juntas.
Paso 1: Desmontaje
El procedimiento de desmontaje es similar en la mayoría de los winchs modernos. Comience retirando la manivela y los cabos. En la mayoría de los modelos, el tambor (la parte exterior giratoria) se retira simplemente girándolo en sentido antihorario y levantándolo. Algunos modelos tienen un tornillo de bloqueo en la parte superior: verifíquelo antes de forzar.
Retirar el tambor
Una vez retirado el tambor, descubrirá el eje central con sus rodamientos, muelles y linguetes (llamados «pawls»). Coloque cada pieza en orden en su bandeja, fotografiando a medida que avanza. Los pequeños muelles de los pawls son las piezas más propensas a saltar y perderse, así que sea vigilante.
Retirar los componentes internos
Según la sofisticación del winch (1, 2 o 3 velocidades), encontrará uno o varios juegos de engranajes y rodamientos de bolas. Retírelos con cuidado anotando su orientación. En winchs de tres velocidades como el Harken 60 ST, la arquitectura interna puede ser compleja; en ese caso, consultar el manual técnico disponible en el sitio del fabricante es muy recomendable.
Coloque un imán potente en su bandeja de recogida. Captará automáticamente los pequeños muelles y tornillos que puedan caerse, ahorrándole una larga búsqueda en cubierta.
Paso 2: Limpieza de las piezas
Es la etapa más larga pero también la más importante. Sumerja cada pieza en aguarrás o desengrasante marino durante unos minutos, luego frótelas con un cepillo duro para eliminar la grasa vieja, la sal cristalizada y las impurezas. Enjuague con agua dulce y seque con un trapo limpio; la humedad residual es el enemigo de los rodamientos.
El cuerpo del winch (la parte fijada a cubierta) merece especial atención. Limpie los encastres donde se apoyan los linguetes: cualquier impureza puede provocar un giro libre o un bloqueo. Un bastoncillo empapado en desengrasante es perfecto para llegar a las zonas estrechas.
Paso 3: Inspección de las piezas
Antes de engrasar y remontar, inspeccione visualmente cada componente. Los linguetes no deben mostrar señales de desgaste en sus dientes. Los muelles deben ser flexibles y no estar deformados. Los rodamientos de bolas deben girar libremente sin puntos duros ni juego excesivo. El tambor interior no debe mostrar grietas, rayaduras profundas ni deformaciones.
Si un componente le parece dudoso, sustitúyalo. Los kits de repuestos están disponibles directamente en los fabricantes (Harken, Lewmar, Andersen, Frederiksen) por unos veinte a ochenta euros según el modelo. Mejor invertir ahora que encontrarse con un winch fuera de servicio en plena navegación.
Paso 4: Engrase
Use exclusivamente grasa especial para winchs marinos. Estas grasas están formuladas para resistir la sal, el calor y la humedad, manteniéndose suficientemente fluidas para no entorpecer los pequeños mecanismos. Las más reputadas son Harken One Drop Lubricant, Lewmar Winch Grease y el lubricante Andersen.
Dónde aplicar la grasa
Engrase los rodamientos de bolas impregnándolos uniformemente, sin exceso, ya que el exceso de grasa atrae la suciedad. Aplique una capa fina sobre el eje central y las superficies de fricción de los engranajes. Los linguetes y sus muelles reciben una gota de grasa ligera o aceite especial (nunca demasiado, para evitar que el linguete resbale).
Engrase los linguetes y sus alojamientos con moderación: demasiada grasa puede hacerlos resbalar e impedir su enclavamiento. Un simple toque ligero de un dedo engrasado sobre el muelle suele ser suficiente.
Paso 5: Montaje y prueba
El montaje se realiza en orden inverso al desmontaje. Consulte sus fotos. Comience por colocar los rodamientos y engranajes, luego los linguetes y sus muelles verificando que se encajan correctamente en sus alojamientos. Coloque el tambor girándolo en sentido horario hasta escuchar un clic de bloqueo.
Antes de cerrarlo todo, realice una prueba de rotación manual: el tambor debe girar libremente en la dirección de trabajo y estar bloqueado en la otra dirección por los linguetes. Debe escuchar el traqueteo regular y tranquilizador de los linguetes encajando. Si el tambor gira libremente en ambos sentidos o emite un ruido anormal, desmonte de nuevo y verifique la orientación de los linguetes.
Mantenimiento preventivo: buenos hábitos
Entre revisiones completas, algunos gestos simples prolongan la vida de sus winchs. Enjuáguelos con agua dulce después de cada navegación en agua salada. Evite que el agua se estanque en la cabeza del winch. Una vez al mes en temporada, vierta unas gotas de lubricante para winchs en el eje central girando el tambor para repartirlo bien. Y por supuesto, evite someter su barco a tensiones excesivas bloqueando la escota en un winch sobrecargado: la sobrecarga es el principal enemigo mecánico de estos equipos.
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